martes, 22 de septiembre de 2015

LA FIGURA DENOSTADA DE NIETZCHE

Me parece increíble la frivolidad con la que Manuel Vicent trata la figura de Nietzsche (El País, domingo 20 sept. 2015) . Me recuerda el mismo tono desenfadado con el que se refiere a la figura de Oriol Junqueras (El País, dom 13 sept. 2015) . Pero aquí no vale. Porque es mucho lo que el Arte, la Literatura, el pensamiento, ha recibido de un filósofo “genial”.

El filósofo Eugenio Trias, especialista en Nietzsche ha dicho que “siempre se ha tratado de hacer una interpretación superficial y reduccionista de un filósofo incómodo por su lucha contra nos valores establecidos, sobre todo desde que la tradición Ilustrada cercenó su dimensión espiritual más profunda; ha sido ciega al fenómeno religioso, que es el aspecto decisivo de su legado”.

A los filósofos, como a los artistas y hasta a los científicos hay que situarlos dentro de su contexto histórico. Y Nietzsche pertenece al Romanticismo. La glorificación del individuo fue un principio fundamental en el Romanticismo alemán del siglo XIX, movimiento literario que afectó a todas las ARTES, en primer lugar, a la música. El primero fue Beethoven, cuya música expresó las emociones y los valores individuales.

La obra de Nietzsche ha tenido excelentes interpretaciones y también tergiversaciones, como su uso ideológico por parte del nacional-socialismo de Hitler, gracias a su hermana Elisabeth, casada con un antisemita, que marcha con su mujer a Paraguay para crear una colonia inspirada en la pureza racial.

En algunas “Cartas" podemos leer algunos de los hechos más importantes de su vida: muerto su padre  siendo todavía pequeño, vivió arropado por madre, hermana, tías,.. un pequeño príncipe mimado, acosado, explotado espiritualmente. Pero, ¿fue un niño feliz?.

A los 14 años ingresa con una beca en el mejor centro escolar de Alemania: disciplina, trabajo, descubrimiento de su talento creador, soledad… Cuando en 1864 se matricula en la Universidad de Bonn ya es un filólogo consumado. Prosigue sus estudios en la Universidad de Leipzig. Su tesis sobre la relación entre Homero y Hesíodo le sirve para que le nombren catedrático de Filología clásica, a los 24 años.

Los momentos más felices de su vida son fugaces: su amistad con Wagner y Cósima, su amistad con Paul Rée y “la fascinante” rusa Lou Andreas Salomé, que tiene 20 años cuando la conoce en Roma en 1882, de la que se enamora. Pero no se atreve a dar el paso. Luego le pide matrimonio y ella lo rechaza. Nietzsche es ingenuo y de maneras torpes porque escribe “Necesito a una persona joven cerca de mí, que sea suficientemente inteligente e instruida para poder trabajar conmigo. De cara a este fin aceptaría un matrimonio de dos años…”. Ella debió sentir temor, por lo que lo abandona. Más tarde se casa con Paul Rée, también discípulo suyo, aunque mantiene relaciones con todos los intelectuales de la época: Freud (se conocen sus “Cartas a Lou”), Rilke… Nietzche se venga de una forma mezquina:”La mujer todavía es incapaz de amistad. Gatos son las mujeres y pájaros, y, en el mejor de los casos, vacas”. El machismo no era exclusivo de Nietzsche en aquella época. No obstante Lou Andreas Salomé hace un magnífico retrato de Nietzsche:

RETRATO DE FILÓSOFO CON BIGOTE “Al contemplador fugaz no se le ofrecía ningún detalle llamativo. Aquél varón de estatura media, vestido de manera muy sencilla pero también muy cuidadosa, con sus rasgos sosegados y el castaño cabello peinado hacia atrás con sencillez, fácilmente podía pasar inadvertido. Las finas y extraordinariamente expresivas líneas de la boca quedaban recubiertas casi por un gran bigote caído hacia delante; tenía una risa suave, un modo quedo de hablar y una cautelosa y pensativa forma de caminar, inclinando un poco los hombros hacia delante; era difícil imaginarse a aquella figura en medio de una multitud-tenía el sello del apartamiento, de la soledad. Incomparablemente bellas y noblemente formadas, de modo que atraían hacia sí la vista sin querer, eran en Nietzsche las manos, de las que él mismo creía que delataban su espíritu. Similar importancia concedía a los oídos, muy pequeños y modelados con finura, de los que decía que eran los verdaderos “oídos para cosas no oídas”. Un lenguaje auténticamente delator hablaban también sus ojos. Siendo medio ciego, no tenían sin embargo, nada de ese estar acechando, de ese parpadeo, de esa no querida impertinencia que aparece en muchos miopes; antes bien, parecían ser guardianes y conservadores de tesoros propios, de mundos secretos, que por ninguna mirada no invitada debían ser rozados. La deficiente visión daba a sus rasgos un tipo muy especial de encanto, debido a que, en lugar de reflejar impresiones cambiantes, externas, reproducía sólo aquello que cruzaba por su interior. Cuando se mostraba como era, en el hechizo de una conversación que lo excitase, entonces podía aparecer y desaparecer en sus ojos una conmovedora luminosidad: más cuando su estado de ánimo era sombrío, entonces la soledad hablaba en ellos de manera tétrica, casi amenazadora, como si viniera de profundidades inquietantes…”

Nietzsche estaba cada vez más aislado. A partir de ahora se centra en su FILOSOFÍA: se propone una “TRANSMUTACIÓN DE VALORES”, un grito a favor de la vida y del individuo, en contra de los valores tradicionales que, vienen desde el platonismo, el Cristianismo, hasta Marx. La alta calidad literaria de sus obras así como la complejidad de su escritura, de una audacia sin precedentes en su época, lo han convertido en una figura a la vez atractiva y perturbadora. “…A Nietzsche le fascinaba la mascarada teatral de origen dionisiaco. Pero la pasión por la verdad le consumía las entrañas. De ahí la necesidad de conducir la verdad por la vía del desenmascaramiento: partiendo del nihilismo del hombre de hoy, la afirmación de la llegada del hombre del futuro, del superhombre, el creador, el artista y por eso, el músico (“sin la música la vida sería un error”). Pero le faltaba el elemento que podía aportar WAGNER. Su magia no llegaba al extremo de transmutar el lenguaje escrito en partitura musical. Sus composiciones musicales no daban la dimensión exigida, de ahí su amor y su envidia de esa música wagneriana, que al final se hizo incompatible con su voluntad de verdad, característica de la Ilustración”. (Eugenio Trías. “El caso Wagner”).

Su obra fundamental “ASI HABLÓ ZARATUSTRA” es una fábula sencilla con cuatro partes:
-La muerte de Dios
-El Superhombre
-La voluntad de poder
-El eterno retorno.
"En así habló Zaratustra explica las tres metamorfosis del espíritu hasta llegar a la plenitud super-humana: ese instante eterno de autoafirmación vitalista y creadora, más adentro de toda cáscara moral” (Articulo en “El País” en el 150 aniversario de la muerte de Nietzsche, 8 octubre de 1994).   El protagonista, Zaratustra, primer creador de la ¨moral (el "mazdeísmo" de los persas) es el primero que tiene que rectificar su error y convertirse en el primer “inmoralista”. Tenía 30 años, como su gran oponente Jesús de Nazaret. Se retira otros diez años a la montaña, en la soledad de 1a naturaleza y desciende a los hombres para llevarles su doctrina. Después de la MUERTE DE DIOS (la muerte de todo idealismo), el último hombre y el Superhombre son punto de partida y esperanza. El último hombre ha perdido todo idealismo y ya no quiere nada, no realiza “proyectos”. Nietzsche hace una crítica corrosiva de nuestra vida moderna: el último hombre somos nosotros que hacemos uso de las diversiones masivas, del tiempo libre organizado por otros para no ser devorados por el horroroso vacio de una vida que no quiere nada, que quiere la nada.

“Y Zaratustra habló así a la gente: yo os enseño al Superhombre. El hombre es algo que debe superarse ¿Qué habéis hecho para superar al hombre?. Hasta el momento todos los seres han creado algo más de sí mismos…Una vez fuisteis monos, y aún así el hombre es mucho más mono que cualquiera de los monos. Aún el más sabio entre vosotros es solamente una desarmonía y una planta híbrida y un fantasma. Pero ¿acaso os pido yo que os convirtáis en fantasmas o plantas?  ¡Mirad, yo os enseño el superhombre. El Superhombre es el sentido de la Tierra. Que vuestra voluntad diga: el Superhombre será el sentido de la Tierra!”

EL SUPERHOMBRE: es el hombre del futuro, una esperanza. Influido por el evolucionismo de Darwin piensa en la llegada del nihilismo y del superhombre en dos siglos. “Los precursores” son los grandes despreciadores, los que se ofrendan a la tierra, los trabajadores, los inventores, los de alma profunda, los espíritus libres. El superhombre consigue subir en contra del espíritu de la pesadez, que tira hacia abajo. Sería una superación del “mito griego de Sísifo”, que recibe de los dioses el castigo eterno de empujar día tras día una pesada piedra hasta lo alto de una colina, piedra que vuelve a caer una vez alcanzada la cima. Y significa el absurdo de la existencia humana, que se diluye en un “hacer y deshacer”.

LA VOLUNTAD DE PODER es el camino del creador, la senda de la voluntad creadora, que edifica siempre por encima de sí misma. ¿Pero puede esto proseguir cada vez más allá, cada vez más arriba? El espíritu de la pesadez susurra a Zaratustra…”Oh Zaratustra, tú, piedra de la sabiduría,…. tú mismo te lanzaste hacia arriba, pero toda piedra lanzada tiene que caer”. Aquí regresa a la concepción cíclica del universo propia de los griegos: el eterno retorno. 

EL ETERNO RETORNO, la concepción cíclica del universo de los griegos, es el marco adecuado del progreso infinito del espíritu libre creador, porque todo volverá a darse: “un tiempo infinito nos hará vivir eternas veces la misma vida”.

“Tres transformaciones del espíritu os he mencionado: cómo el espíritu se convirtió en camello, y el camello en león, y el león, por fin, en niño…. Valores milenarios brillan en las escamas del Gran Dragón: ”Tú debes”, ”tú debes….”. El más poderoso de todos los dragones habla así: “Todos los valores han sido ya creados, y yo soy todos los valores creados. ¡En verdad, no debe seguir habiendo ningún “yo quiero”.. Así habla el dragón.  Hermanos míos ¿para qué se precisa que haya el León en el espíritu?. ¿Por qué no basta la bestia de carga, el Camello, que renuncia a todo y es respetuosa? “Crear valores nuevos”, tampoco el león es aún capaz de hacerlo; más crearse libertad para un nuevo crear, eso sí es capaz de hacerlo el poder del León.”YO QUIERO”. Crearse libertad y un NO santo incluso frente al deber: para ello, hermanos míos, es preciso el León…. Pero decidme, hermanos míos, ¿qué es capaz de hacer el Niño que ni siquiera el león ha podido hacerlo? ¿por qué el león rapaz tiene que convertirse todavía en niño?. Inocencia es el niño y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir sí. Sí, hermanos míos, para el juego del crear se precisa un santo decir sí; el espíritu quiere ahora su voluntad, el retirado del mundo quiere ahora su mundo”.

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