lunes, 22 de febrero de 2016





Ha muerto Humberto Eco, el estudioso, filósofo, semiólogo de “ El nombre de la rosa” y “El péndulo de Foucault”, el péndulo del Castello Sforzesco que podía ver desde la ventana de su casa.



El Umberto Eco de El nombre de la rosa, tan conocida,  aparece como un investigador de la filosofía y las costumbres de la Escolástica medieval. La filosofía Escolástica, que se desarrollaba dentro de las Escuelas, de los Monasterios, de las Abadías, pronto empezó a desmoronarse, después de la filosofía de Santo Tomás de Aquino y sus epígonos. Pronto, Guillermo de Ockam, y Duns Scoto hicieron las primeras grietas en este mundo redondo aristotélico- tomista. A Ockam, filósofo inglés del siglo XIV, perteneciente a la Orden franciscana, se le considera el primer filósofo “nominalista” (los conceptos no son sustancias sino nombres). Sustituye el mundo de las esencias (las ideas platónicas y las sustancias aristotélicas) que para ellos “eran” la imagen de la realidad, por el de los conceptos, o mejor, los “nombres”, signos lingüísticos (flatus vocis, soplos de voz) que “representan o se ponen en lugar de” la realidad. Es la célebre “navaja de Ockam”, que” recorta” las realidades de la metafísica (la substancia, las esencias platónicas…) y se las atribuye a Dios. Y la verdad se reduce a la verdad del lenguaje: así, el enunciado “El hombre es animal racional” no expresa una esencia, la del hombre, sino una relación entre dos nombres, Sujeto-predicado. Si A=B, es que B está contenido en A), base de la posterior filosofía del lenguaje.
           En este contexto, la novela de Umberto Eco, filósofo, trata de ser una crítica de la Filosofía que se enseñaba en las Escuelas y en los Monasterios ya en pleno siglo XIV. Inventa una trama que se desarrolla a finales de  la edad media: dos personajes investigan la verdad de un crimen acaecido en el convento. El protagonista, Guillermo (como Ockam) de Baskerville, representa el espíritu de los nuevos tiempos, acompañado por Adso, su ayudante, (como Watson acompaña a Sherlock Holmes), frente al Abad, Jorge de Burgos, que representa el espíritu de oscuridad ideológica de la Edad Media. Guillermo de Baskerville resuelve el crimen producido por la pasión que pone el Abad, Jorge de Burgos por ocultar un supuesto  “Libro de la risa” de Aristóteles, un verdadero escándalo para la oscuridad del pensamiento medieval. Por ello todo el que osara pasar las hojas del libro, se envenenaba de necesidad
Umberto Eco, en su Juventud fue un joven militante de la Acción Católica. Supongo que coincidió con Mussolilni, como nosotros en España coincidimos con Franco (donde las únicas posibilidades eran las de ser adoctrinados por la Falange o por la Acción Católica).  La Filosofía de Santo Tomás de Aquino seguramente le liberó de la Religión, aunque mantuvo una amistad fraternal con el Papa Francisco. Sus últimas voluntades, después de una enfermedad de dos años, fueron que el día de su muerte en lugar de honras fúnebres le publicaran su último libro titulado: ”CRÓNICAS DE UNA SOCIEDAD LÍQUIDA”, una sociedad que define sin certezas, fragmentada, desvinculada (de los sentimientos o del puesto de trabajo: los parados), con identidad espumosa (fácilmente moldeable), adicta a la seguridad (el miedo, el terrorismo), en definitiva la globalización.Para el jefe del Gobierno italiano, Matteo Renzi, Umberto Ecco fue “un gran italiano y un gran europeo”. Por su parte, el presidente de Francia, François Hollande, se refiere a él como un inmenso humanista, que se interesaba por todo, especialmente por el mundo “berlusconiano” en que se había convertido su país. No descanse en paz  sino que se publique su libro. Están en ello.

3 comentarios:

Pedro Gimenez Peon dijo...

Hola Margarita que bueno tu rincon!!!

Margarita Fuster Maciá dijo...

¿De donde sales?¿de la Abadia? Tanto gusto. Creo que eres el único que ha entrado en mi Rincón.Abrazos.

margarita fuster dijo...

Pedro, ¿por donde andas? Dinoslo porque mis hijos quieren saberlo. Ya serás un "viejito", como ellos.Y no te digo como yo, porque es mentira. Yo ya estoy en el limbo. Besos.