Ha muerto Humberto Eco, el estudioso,
filósofo, semiólogo de “ El nombre
de la rosa” y “El péndulo
de Foucault”, el péndulo del Castello Sforzesco que podía ver desde la
ventana de su casa.
El Umberto Eco de El
nombre de la rosa, tan conocida, aparece como un
investigador de la filosofía y las costumbres de la Escolástica medieval. La filosofía Escolástica, que se desarrollaba dentro
de las Escuelas, de los Monasterios, de las Abadías, pronto empezó a
desmoronarse, después de la filosofía de Santo Tomás de Aquino y sus epígonos. Pronto,
Guillermo de Ockam, y Duns Scoto hicieron las primeras
grietas en este mundo redondo aristotélico- tomista. A Ockam, filósofo inglés del siglo XIV, perteneciente a la Orden
franciscana, se le considera el primer filósofo “nominalista” (los conceptos no son sustancias sino nombres). Sustituye
el mundo de las esencias (las ideas platónicas y las sustancias aristotélicas)
que para ellos “eran” la imagen de la realidad, por el de los conceptos, o mejor, los
“nombres”, signos lingüísticos (flatus vocis, soplos de voz) que “representan o
se ponen en lugar de” la realidad. Es la célebre “navaja de Ockam”, que”
recorta” las realidades de la metafísica (la substancia, las esencias
platónicas…) y se las atribuye a Dios. Y la verdad se reduce a la verdad del
lenguaje: así, el enunciado “El hombre es animal racional” no expresa una esencia, la del hombre, sino una relación entre dos nombres, Sujeto-predicado. Si A=B, es que B está contenido en A),
base de la posterior filosofía del lenguaje.
En
este contexto, la novela de Umberto Eco, filósofo, trata de ser una crítica de
la Filosofía que se enseñaba en las Escuelas y en los Monasterios ya en pleno
siglo XIV. Inventa una trama que se desarrolla a finales de la edad media: dos personajes investigan la
verdad de un crimen acaecido en el convento. El protagonista, Guillermo (como
Ockam) de Baskerville, representa el espíritu de los nuevos tiempos, acompañado por Adso, su ayudante, (como Watson acompaña a Sherlock Holmes),
frente al Abad, Jorge de Burgos, que representa el espíritu de oscuridad
ideológica de la Edad Media. Guillermo de Baskerville resuelve el crimen
producido por la pasión que pone el Abad, Jorge de Burgos por ocultar un
supuesto “Libro de la risa” de
Aristóteles, un verdadero escándalo para la oscuridad del pensamiento medieval.
Por ello todo el que osara pasar las hojas del libro, se envenenaba de
necesidad
Umberto Eco, en su Juventud fue un joven militante de
la Acción Católica. Supongo que coincidió con Mussolilni, como nosotros en
España coincidimos con Franco (donde las únicas posibilidades eran las de ser
adoctrinados por la Falange o por la Acción Católica). La Filosofía de Santo Tomás de Aquino seguramente le
liberó de la Religión, aunque mantuvo una amistad fraternal con el Papa
Francisco. Sus últimas voluntades, después de una enfermedad de dos años,
fueron que el día de su muerte en lugar de honras fúnebres le publicaran su
último libro titulado: ”CRÓNICAS DE UNA SOCIEDAD LÍQUIDA”, una sociedad que
define sin certezas, fragmentada, desvinculada (de los sentimientos o del
puesto de trabajo: los parados), con identidad espumosa (fácilmente moldeable),
adicta a la seguridad (el miedo, el terrorismo), en definitiva la globalización.Para el jefe del Gobierno italiano, Matteo Renzi,
Umberto Ecco fue “un gran italiano y un gran europeo”. Por su parte, el
presidente de Francia, François Hollande, se refiere a él como un inmenso
humanista, que se interesaba por todo, especialmente por el mundo
“berlusconiano” en que se había convertido su país. No descanse en paz sino que se publique su libro. Están en ello.
3 comentarios:
Hola Margarita que bueno tu rincon!!!
¿De donde sales?¿de la Abadia? Tanto gusto. Creo que eres el único que ha entrado en mi Rincón.Abrazos.
Pedro, ¿por donde andas? Dinoslo porque mis hijos quieren saberlo. Ya serás un "viejito", como ellos.Y no te digo como yo, porque es mentira. Yo ya estoy en el limbo. Besos.
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